En ese entonces yo iba bastante seguido a la casa/taller de ellos que estaba en Vicuña Mackenna, porque le pedía al Jose que me arreglara una ropa por aquí y por allá, llevaba una Lemon Stone o unos fideos para almorzar dependiendo las necesidades del momento, la verdad es que supongo que fui bien hinchabolas.
En septiembre, en agradecimiento por eso y por motivo de su cumpleaños, le regalé al Jose un libro con ilustraciones de John Willie llamado Bizarre, que me gustó mucho, entonces compré uno para mi y otro para él.

Así, a fines de noviembre se preparó la inauguración de lo que conocimos como el mítico Clubizarre y como justo ese día también era mi cumpleaños lo celebramos en grande, invité a cuanta gente pude y mis amigos también, el local era bonito, ondero, central, y los chicos supieron ponerle toda la chispa artística dignas de un creativo diseñador de vestuario y un organizado arquitecto.
Una vez acompañé al Jose a comprar látex a Independencia y se puso a discutir con la señora china que vendía, ella en su idioma y él en el suyo hasta que le hizo una miserable rebaja y luego me invitó a comer completos a una picada ahí cerca y nos cagamos de la risa del episodio, siempre era así, cuando estábamos con el Jose todo era risas. De ese látex morado salieron varios trajes que aun deben estar en algunos clósets y sex shops santiaguinos.

Aqui en una sesión fotográfica realizada en el sex shop SoloAdultos junto a Jose Parra y Patricio Vargas, administradores y mentores de Clubizarre, agosto 2004.
De ahí en adelante, viví lo que fueron para mí, y me arriesgo a decir, para muchos, los mejores meses que en años no vivía. Se respiraba creatividad, innovación y mucha entretención, no excenta de interesantes catársis, escándalos amorosos, borracheras surtidas y pelambres varios. Conocí a tanta gente interesante, los chiquillos siempre estaban ahí recibiéndote con una sonrisa, siempre muy buenaonda y se gestó toda la movida under y electropop que de vez en cuando anda penando por ahí, pero en ese entonces, brilló como nunca antes y vió nacer a cantantes, djs, performers; talentos chilenos, argentinos y uruguayos que aun siguen en ascenso.

Carreteando en el Bizarre con mi amiga Marcela, más conocida como Dj Bovary.
Como todo lo bueno, duró poco.
Más temprano que tarde me enteré que hubo unos problemas administrativos y económicos y a los chicos los desalojaron de una manera sumamente agresiva y malaonda, quedando dentro del local gran parte de sus pertenencias y los grabados que yo había prestado para decorar Clubizarre.
Discutí con el Jose, que me consiguiera de vuelta los grabados y el me decía que ni siquiera podía reclamar sus cosas, que la gente se los cagó, etc. etc. y yo lo culpé por ser un desordenado que a menudo llegaba y borraba fotos que yo necesitaba para mis registros, se le perdían mis cds y mi ropa y al final para que no alegara más, me devolvía otros cds y otras ropas. Pero la verdad es que el enojo se me pasó luego porque igual entendí que no había nada que hacer al respecto.

Mi cumpleaños, en lo que quedaba de Clubizarre, noviembre 2005.
Asi en noviembre del 2005 fuimos al local a saludar, era mi cumpleaños otra vez, pero esta vez el lugar estaba casi vacío y las estroboscópicas en off.
Se había acabado la fiesta.
Ese fue el período del Bizarre, el que dió pie a nuevas amistades y más tarde al arribo de los chicos a Valparaíso que luego reinauguraron el Clubizarre versión 2.0 porteño, que nunca visité.
Con el tiempo y mil quehaceres me enteré de la fulminante enfermedad de Jose y no tuve el tiempo y debo reconocer, la entereza, de visitarlo, siempre tuve la intención, siempre lo dejé para después, suponiendo, creo, como todos, que el pronto se pondría bien. Cuando me casé los invité pero no pudieron venir.
Un par de semanas antes del deceso del Jose, soñé que yo estaba con el Pato y el me contaba muy afligido que Jose había fallecido, yo me sentía muy mal y trataba de consolarlo. Le comenté a mi esposo el sueño que tuve, me preocupé, pero no le di mayor importancia. Luego me enteré por una amiga cuando ya era demasiado tarde.
Un mes de noviembre nació Clubizarre, la proyección de un sueño del Jose, y un mes de noviembre se llevó al Jose, dejándome recuerdos increíbles y un nutrido registro mnémico; vestuario, fotos, música, videos...
Esta semana cumpliré treinta años y yo sé que el Jose va a estar ahí
¿o se acabó la fiesta?